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Maxi Rodríguez
Bio
Asturiano, guionista de cine (“Carne de Gallina”, “Lo que el ojo no ve”) y televisión (“7 vidas”; “La corriente alterna”), actor de cine (“Peor imposible”, “Carne de Gallina”) y televisión (“Hermanos y detectives”, “El comisario”); articulista en La Nueva España; pero sobre todo teatrero (como actor en obras como “Arsénico por favor” o “Larga espera”), o bien como dramaturgo. Al fin y al cabo, es profesor de teatro, guionista teatral, autor de sus propias obras y director de escena. Su obra “Ondas”, ganadora del Premio Nacional Espiga de Oro en 1985, abriría las puertas a una larga trayectoria. “Oé, oé, oé”, “Píldoras de cabaret”, “El arte que hizo pub” o “El lóbulo y las orejas” (Premio Nacional Jovellanos), están entre sus títulos. Lo último: su adaptación de la obra de Borges “Emma Zunz”.
Me apasiona la literatura de humor, pero he tenido más acceso a escritores latinoamericanos (Dolina, el grandísimo Fontanarrosa, Arreola, Macedonio Fernández, etc.) e ingleses que a los de aquí, excepto por Eduardo Mendoza y Vázquez Montalbán. ¿A quiénes me recomendarías? Lo siento, pero francamente no soy un gran seguidor del género. Así que no me voy a tirar el rollo porque estoy convencido de que tú lo conoces mejor que yo. Eso sí, me encanta Fontanarrosa, es tan grande que le montaron en España una función teatral bastante regulín y funcionó porque su texto era genial.

(C) Imagen La Nueva España
De chica leía todos los libros de A. de Laiglesia. ¿Qué opinás sobre él o su obra? Recuerdo “Un náufrago en la sopa” y una obra teatral que escribió con Mihura. También algún artículo cachondo reeditado de “La Codorniz”. Me hacía mucha gracia, la verdad. Aunque de su época tengo otra debilidad: Jardiel Poncela. Al ser de teatro, lo conozco más.
¿Hay algún tema que, según vos, no pueda por naturaleza prestarse al humor? Y si creyeses que sí los hay, en otros casos ¿te autocensurarías para no satirizar sobre determinada cuestión? ¿Cuál? En mi opinión, cualquier tema puede abordarse desde una perspectiva cómica, la cuestión es encontrar la clave adecuada. El nazismo, por ejemplo, es algo execrable que se convierte en comedia hilarante en “To be or not to be” gracias a Lubitch. La muerte, algo tan sombrío y paralizante, es asunto recurrente en la obra de Woody Allen...
Si alguien que no fuese asturiano satirizase las costumbres de la región, ¿te molestaría? En absoluto. Como dice Rajoy: hasta ahí podíamos llegar... Hay que saber reírse de uno mismo y aceptar cómo te ven los demás. La susceptibilidad es algo necio que se cura con la edad.
Respecto a su trabajo como actor de cine, teatro y televisión, ¿dónde se siente más cómodo? ¿Y más usted mismo? Depende del proyecto... Pero, en general, en teatro mandas tú más. En el cine, quieras o no, estás en manos del director. La película se hace y rehace en la sala de montaje, y el actor suele estar ajeno a ese proceso. Cuando vi la primera vez “Carne de Gallina” le pregunté al director por qué había elegido en una secuencia la toma en la que yo me veía peor. La respuesta fue demoledora: “Ya, pero es la única en la que, al abrirse el plano, vemos a la gallina picando el maíz de verdad...” Pues vale. Si la pita se sale, te la tienes que envainar... En cine, tú trabajo está mucho más mediatizado que en el teatro. Cuando tú estás en el escenario, frente a un público, es algo vivo e irrepetible, y esa energía la puedes controlar. En cuanto a la tele, mi experiencia es, hasta ahora, en papeles episódicos en mogollón de series y la sensación casi siempre es de que falta tiempo para que tu trabajo pueda crecer...
¿Qué personaje real o de ficción le gustaría interpretar o si ya lo interpretó quién fue? Bueno, mis colegas dicen que soy el “Hamlet” asturiano. Es por la duda constante, ¿sabes? Tengo tan pocas certezas... De hecho, me estoy planteando borrar mis respuestas anteriores... ¿Lo dejaré para otro día?, ¿volveré a empezar?, ¿hay alguien ahí?, ¿te estaré diciendo lo que te quiero decir...?
¿Podría explicar su vida en tres actos? ¿Cómo ha sido el comienzo? ¿Cómo vive el nudo? ¿Qué desenlace espera? Hombre, Aristóteles, ¿tú por aquí? Ya me gustaría que mi vida imitara al arte pero, ay amigo, esto no va así. Son demasiados nudos y ni siquiera espero un final feliz...
¿Sigue pensando que no es peligroso asomarse a un escenario? Depende de a cual... Aún recuerdo un bolo que hicimos hará 25 años o así en un “prau” de Campomanes. Pasó un tipo con una moto y al vernos ahí enredaos con la “Commedia dell’Arte” gritó: ¡Tábais mejor sulfatiando! Paso la vida preguntándome: ¿quién era ese tío?, ¿tendría razón? Y sobre todo: ¿sería suya la moto?, ¿dónde la compró...?
¿Hace falta un talento especial para adaptar textos en prosa o poéticos a fin de crear un guión que pueda ser la base de una representación? Es como todo: intentarlo, ir probando y a base de práctica, vas aprendiendo... A mi me ayuda llegar a la escritura desde la interpretación. Suelo tener muy presente que lo que queda en ese guión son palabras para ser dichas, alguno se olvida de que lo que él escribe tiene que defenderlo un actor.
¿Cómo se siente cuando se reúne con amigos en la cafetería de la Universidad Laboral rodeado de actores en potencia? No suelo ir mucho por ahí, la verdad… Soy tan de pueblo, chico, que no me acabo de orientar en la Ciudad de la Cultura...
¿Que le impulsó a meterse a actor? El mío es un caso absolutamente vocacional. Desde crío, participaba en los festivales del colegio (¡imitaba a Doña Rogelio y al Patito Fito!). Siempre me gustó actuar. Después, seguí haciéndolo en el instituto, luego en un grupo aficionado y así... Lo de escribir vino después, cuando me cansé de poner en mi boca lo que escribían los demás. Decidí que el teatro me podía ser muy útil para recrear cosas que necesitaba contar. Eso, de alguna manera, lo hacía en la escuela ya.
¿Concibe una vida sin humor? No. Sería imposible de llevar. La coña es pura supervivencia.
¿Aún se le pone la 'carne de gallina' cuando ríe por no llorar? Claro. Eso me comentan muchos espectadores (incluso a día de hoy) que al ver esa película (y otras obras mías) se les congela un poco la sonrisa, se les queda una mueca rara… A mí, al idearlo, me pasa igual. A veces creo que escribo comedia por puro pesimismo.
¿Es el humor un 'arma cargada de futuro”? Desde luego. Es, quizá, una especie de escudo para protegernos, distanciarnos del mal rollo y relativizarlo todo...
La doctora Bañugues ¿tiene título de psicologa, o es una timadora veraniega? Ye titulada, por supuesto. Y está loca por ayudar a los demás. ¿Por qué no encaja en la Seguridad Social?
¿Qué porcentaje de Maxi Rodriguez hay en cada una de sus actividades? Yo, como tú, soy muchos. Y a veces nos llevamos fatal. Por eso, me viene bien sacar a cada uno a pasear un poquito en su actividad...
¿Qué es más fácil, escribir una obra de teatro, o un articulo semanal o diario? Escribir una buena función es mucho más complicado. Desarrollar el trabajo dramatúrgico (componer un drama) y hacerlo con cierta solvencia encierra bastante dificultad. En los artículos, al ser más sintéticos, puedes columpiarte un poco más. Mi sección se basa en diálogos casi por aclamación, hay mucha gente que le hace gracia y me comentan que son más fáciles de leer. Y aunque soy consciente de que en ocasiones bordeo lo sicalíptico, creo que viene bien un cierto alivio cómico entre el mogollón de malas noticias diarias. Pero para escribir teatro hace falta mucho más: manejar más conflictos, más códigos, saber estructurar...
Hace 15 años el fallecido Elías Rodríguez nos llevó a unos pocos alumnos de su clase de teatro a una sesión de su obra 'Ondas' en el orfanato minero. Sigue en la retina del recuerdo. ¿Fue más difícil idear esa obra, o interpretarla? Llevaba todo el peso. ¡Qué grande Elías! No sabes cómo le echo de menos. Aunque nos veíamos de Pascua en Ramos, fue un buen amigo que siempre estaba ahí, con el que se podía hablar y al que daba gusto escuchar...“Ondas” era una obra primeriza y muy pegada a mi historia personal. La escribí cuando empecé a hacer magisterio pero lo que deseaba en realidad era dedicarme al teatro profesional. Así surgió la trama del monólogo: un profesor de EGB en paro que se encierra a preparar las oposiciones en su cuarto de baño y, de paso, se inventa otra realidad... Como actor resultaba algo catártico, lo echaba todo fuera y encima la gente se partía de risa. La verdad es que fue un éxito, ganamos muchos premios a nivel nacional y tuvimos que reponerla a lo largo de los años. Incluso, hace tres me contrataron para montarla en Galicia, en gallego, con otro actor y funcionó genial…
¿Qué opinión le merece el teatro actual? ¿Algún dramaturgo de ahora que le gusta especialmente? ¿Algún dramaturgo de cualquier época? ¿Qué opina de la situación de las compañías de Teatro en Asturias? Soy fan absoluto de Valle Inclán, me parece un dramaturgo excepcional. Y, como la realidad es tan tozuda, el esperpento siempre va a perdurar. En la actualidad, me interesan mucho los maestros Sanchis Sinisterra y Benet y Jornet. Y más de mi quinta, Sergi Belbel, Jose Ramón Fernández y Juan Mayorga, aunque a este último quizá con tanta sobreexposición lo pueden achicharrar… En cuanto a Asturias, me parece que hay compañías cojonudas y gente con mucho talento. Pero las ayudas institucionales ahí siguen, atrapadas en el tiempo. Aquí la política teatral parece el día de la marmota.
Con la venia. Señor Rodríguez, está ante este tribunal para confesar la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Haga el favor de decirle a la sala si realmente ha parado alguna vez en Villalpando. En caso de que la respuesta sea afirmativa, díganos si fue en el Alsa Asturias-Madrid con parada para comer el bocata de tortilla ladrillera, o en el Mercedes último modelo que se ha comprado gracias a los dineros que le paga la SGAE por derechos de autor.
Míreme a los ojos y dígame si no es cierto que el día de autos se buscó una coartada inadmisible presumiendo que estaba con Bush echando una brisca, cuando la investigación ha demostrado que Bush estaba en ese momento jugando al monopoly con Blair.
Las pruebas son las pruebas y no admiten discusión: fue hallado usted con el cuchillo en la mano, la ropa ensangrentada, y llevaba escrito en la frente “matélu yo”. ¿A qué viene entonces esa tontería de que el asesino de su representante ha sido el mayordomo? Y lo que es más importante, ¿cree que los agentes literarios son unos ineptos disfrazados de burócratas que no ven más allá del brillo del euro que se llevan pal saco?
Ese lenguaje que utiliza ye del mismo Mieres o de los alrededores.
Su polifacetismo es archiconocido en el reino. Nació con él o le tocó en un tapón de Mirinda.
Cuando dirige usted teatro ¿manda mucho? ¿No le hacen ni puto caso? ¿Salen las cosas como salen de puñetero milagro? ¿Ha preparado el escenario del crimen solo o con ayuda de otros?
Señor Rodríguez, ¿no le da un poquito de vergüenza ser tan guapo? ¿No es cierto que se cubre la cara con esa barba de chivo que le queda espantosamente mal para ahuyentar a las quinceañeras que le persiguen, y aún así no es capaz de quitarse de encima a sus madres?
El ministerio fiscal no tiene más preguntas. Haga el favor de dejar de aporrear con el mazo a la linotipista y devolvérselo al señor juez, o no podrá levantar la sesión y ya es hora de irnos todos de sidras. Mire, señor fiscal, confieso que estoy agotado de pensar… Un día quedamos y se lo cuento todo. ¿Vale? Además tengo mucho interés en saber qué tipo de sidra consume usted...
Señor Maxi Rodríguez, a pesar de ser usted un hombre polifacético, ¿no le fastidia bastante saber que si se busca su nombre en google se le confunde fácilmente con un futbolista argentino? Ya estoy acostumbrado. Y no es coña. En una ocasión me llamaron al móvil (“Hola, soy Jesús Bueno de El Larguero”…) para felicitarme por meter dos goles, y en otra me llamaron de “Radio Caracol” de Miami para preguntarme si podía entrar en directo a las seis de la mañana. Claro, yo flipé. Resulta que como, al hacer la promoción nacional de una obra mía que se llama “¡Oé, oé, oé!” me entrevistaron en varios programas deportivos de la Cadena SER, mi número de teléfono está en un directorio de Madrid y, dependiendo de quien lo consulte, lo mismo me llaman para preguntarme qué tal va mi obra o cómo voy yo del menisco… ¡El furbo es asín!
¿Le resulta fácil compaginar todas las facetas que domina o se dedica a cada una de ellas por etapas, tratando de no mezclarlas mucho? Hombre, mentiría si te dijera que todo lo que voy haciendo responde a un plan premeditado. En absoluto. El mítico Fernán Gómez explicaba muy bien cómo va lo nuestro: “Un día comes faisán y al siguiente las plumas”. Así que los proyectos van llegando o no, en función de muchas cosas, hay rachas mejores y peores… Dentro de esa eventualidad, trato de no volverme loco e ir encajando en las facetas que surgen. Por cierto, eres muy gentil pero creo que (de momento) no domino ninguna.
¿Utiliza los mismos recursos para hacer un guión para televisión que para una obra de teatro o cree que al ser diferente público hay que dirigirse a él de diferente forma? Mi experiencia en televisión siempre ha sido en cadenas generalistas. Esto, quieras o no, condiciona bastante el tono de la escritura. En “7 Vidas”, la serie más golfa y de más calidad de las que he trabajado, a mí se me cayeron chistes o gags en alguna revisión porque el productor me decía: “Sí, Maxi, es cojonudo pero no es generalista…” No nos engañemos, en la tele es muy complicado eludir lo políticamente correcto (la “transgresión” está supermedida…) Sin embargo, en teatro suelo hacer lo que me da la gana. También es verdad que no me ha ido igual currando en un teatro público (el Centro Dramático Nacional) que en el privado (la Muntaner de Barcelona, o el Fígaro de Madrid…) El perfil del destinatario cambia, es evidente, pero siempre trato de abordar los trabajos siendo fiel a mi mismo, con vocación de estilo. Alguien dijo que para el éxito no hay receta pero para el fracaso existe una: tratar de contentar a todos…
Existe una especie autóctona asturiana, muy abundante, y sin peligro de extinción: EL MAZCAYU. ¿Cree Ud. que sin la ínclita figura del mazcayu, nuestra heroica historia, jalonada por personajes como nuestro William Wallace local, el conde Peláez de Tineo, hubiera seguido por los mismos derroteros, hasta acabar viviendo todos de Hunosa y Ensidesa, o por el contrario, si la poca burguesía culta y adinerada que tuvimos, hubiera puesto un poquito más de su parte, la figura del mazcayu se hubiera extinguido, con el consiguiente 'despeje' cultural? ¡No sé lo que hubiera pasao. jajajaa! Lo único que sé ye que tamos rodeaos... Pero, en fin, además de mazcayos en esta bendita tierra hay otras especies (animales y vegetales) así que tampoco conviene obsesionarse, no vaya a ser que el mazcuyu nos impida ver el bosque...
¿Cree usted que es cierto que muchos actores se esconden en sus personajes para no afrontar la realidad de la vida? Y no sólo actores. Todos, de alguna manera, nos hemos construido un personaje para sobrellevar el día a día, ¿no? Y ahí andamos, dándolo todo (o no), tratando de resultar orgánicos, creíbles… pero es que, claro, a veces la vida está tan mal escrita…
¿Se le pone a usted la 'carne de gallina' al ver como la TPA aporta mucho menos de lo que debería aportar al panorama de la cultura asturiana en general y al cine/literatura asturiana en particular? A veces, la verdad. Aunque apenas la veo. Tiene cosas buenas, malas y decepcionantes pero es que algunas son para enfadarse…
¿Para cuándo otro cortometraje o cualquier otra iniciativa en la que participes en el ámbito del cine/televisión en llingua asturiana? Cuando me llamen. ¡Toy siempre dispuestu!
¿Pasa mucho tiempo en el chigre tomando notas entre culín y culín? Como soy de pueblu (El Pedroso, Mieres) pasé ahí tantas horas... En los pueblinos pequeños hace años el chigre (ahora quizá menos) era un poco el centro de la vida, el motor... Todo ocurría allí. Así que tengo perfectamente archivados un montón de personaje insólitos, comentarios geniales y escenas impagables. En una encuesta de dramaturgia nacional dije que lo mío era la poética del chigre. Alguien lo recogió y así figuro en el libro“Teatro español de fin de siglo” (¿Qué pensarán de mí los estudiantes extremeños?). El chigre es fuente inagotable de inspiración, se merecería una sit-com de calidad.
¿Prefiere escuchar a la charanga “Ventolín” ó a la Sinfónica de Asturias? Hay momentos pa todo, ¿no? La Sinfónica suena genial pero si organizo una espicha ¡no la pienso llamar!
¿En qué puede ayudar el actor al escritor y viceversa? Interesante cuestión. A veces hay un divorcio entre estas dos profesiones, y se producen relaciones antagónicas. En teatro, por ejemplo, aún existen autores (cada vez menos) que no quieren que les toquen una coma y actores que montan a autores muertos para evitar algún follón. En la tele, a veces existe demasiada separación. Algunos actores muy bien pagados tienen poco respeto al guión y al tipo que lo escribió. Son categorías diferentes y muy mediatizadas por el Star System. Por eso a veces es ingrato escribir para la tele, en caso de duda se protege a la estrella (el actor o la actriz para el que te has tirado hasta las tres de la mañana escribiendo la frase precisa y, si no le sale de los güevos, no la dice...). Os suelto este rollo porque yo, que procedo del teatro y siempre he entendido que actor y escritor se deben de ayudar, quedé muy sorprendido con ese esquema un poco piramidal que me tocó vivir en los dos bandos: Cuando iba a currar de guionista a una serie me iba en metro. Luego, al contratarme, en la misma serie, como actor me recogía en casa el coche de producción... Bien, pues si el escritor conoce todas las claves del material textual creado por él (intenciones, matices, subtexto..) lo lógico es que se lo aporte al actor, y que si éste tiene algún problema de comprensión, dicción o lo que sea, el texto se rescriba con aportaciones de los dos.
¿Cómo logra organizarse usted con tantas facetas y no salir con la cabeza 'haciendo humo' como se dice por ahí? Soy un desorganizado total. Lo de hacer cosas diferentes te sitúa un poco bajo sospecha, eres competencia para mucha gente de ámbitos diferentes y, en general, tratan de expulsarte de todos: los actores te dicen que te dediques a escribir, los escritores dicen que lo que mejor haces es dirigir, y los directores que eres un actor genial... Así las cosas, hago lo que me va saliendo. Y lo bueno de esas facetas es que suelen ser complementarias: cuando escribo necesito gente, que la palabra se encarne, escucharla, matizar; cuando dirijo acabo un poco harto de la gente (las neuras, los ensayos...) y estoy deseando replegarme sobre mi mismo para volver a escribir... Así que... Perdona, ahora vuelvo, estoy haciendo humo...
Guionista, actor, autor teatral, articulista, director de escena y un largo etcétera conforman su enorme currículo, ha representado como actor como todas sus facetas artí¬stico-laborales le han dado el privilegio de vivir más de 7 vidas y por lo tanto tener ventaja a la hora de escribir?, ¿cree, por ello, que la mejor manera de que un escritor enriquezca su obra es viviendo al máximo sus posibilidades?
Por otro lado, leyendo detenidamente su página Web, en la sección Alopecia hay una frase suya realizada ya hace casi diez años que dice Cuando sea mayor escribiré una buena obra, pues bien, ¿ya está usted en ello o no es aún lo suficientemente mayor? Cuando empecé de chavalete en el teatro estaba ávido por acumular experiencias para poder interpretar. Era, entre otras cosas, una excusa perfecta para la promiscuidad: sentir mucho y luego poderlo expresar. Con los años me he ido calmando (no del todo, eh) y cada vez defiendo más el viaje mental. Con la imaginación se puede ir a tantos sitios... Ojalá sea lo suficiente mayor para escribir una buena función. Es curioso, ahora mismo estoy escribiendo una obra para Teatro Paraíso del País Vasco que se llamará “Crecer”. Está siendo, lo confieso, un parto doloroso, me remueve bastante enfrentarme a mi “peterpanismo”. ¿Será buena? Y si lo es, ¿habré llegado ya a la vejez...?
Hace años tuve la suerte de hacer un cursillo de teatro intensivo con usted. Duró un fin de semana. No lo olvido. Además de buen director demostró ser un actor excelente. ¿Se dedicaría sólo a la interpretación si le ofertasen las mejores obras, suyas o ajenas, y dinero acorde con su valía? Muchísimas gracias. Por supuesto que lo haría. ¿Dónde hay que firmar?
¿Por qué escogió Etelvino Vázquez “Emma”, obra escrita por usted, para hacer una coproducción con la actriz Cecilia Hopkins? Pues no lo sé. Me llamó un día para proponerme escribir una versión teatral del relato “Emma Zunz” de Borges (Viene en “El Aleph”). El proyecto está avalado por “Iberescena” (que se dedica fundamentalmente a propiciar coproducciones con América Latina.) Y ahí estamos. Dramatizar un texto narrativo siempre es complicado pero yo estoy bastante satisfecho del resultado.
Actor, autor teatral, guionista, director de escena, profesor de teatro, articulista… ¿En qué faceta se siente más cómodo? Ya lo he comentado: son actividades complementarias, pero en realidad te dedicas siempre a lo mismo: crear historias. Lo de sentirse más cómodo depende del proyecto. Me encanta crear equipos y compartir el placer de levantar entre todos una invención. He disfrutado mucho en todas las facetas. Y cuando ejerzo de profesor (o ponente, como dicen ahora) trato de transmitir ese entusiasmo a los demás.
Alguna vez se ha autocensurado? Bueno, digamos que trato de adecuarme al medio. En el periódico grito menos (y suelto menos exabruptos) que en el cabaret (Lo intento, eh)
¿Se siente más realizado escribiendo o sobre un escenario? Intento realizarme lo más posible tanto en uno como en otro caso, incluso cuando me hacen encargos que no molan trato de resolverlos con la mayor dignidad.
¿El teatro costumbrista asturiano es de su devoción? Desde luego, me parece un patrimonio cultural de primer orden. He tenido oportunidad de poner en escena varias funciones con compañías vocacionales y su eficacia es espectacular. Otra cosa es tratar de darle una vuelta y vincularlo más con la actualidad. Las compañías asturianas lo están haciendo genial.
¿Que siente cuando pasea por ciudades como Oviedo o Gijón, en las que no quedan ya salas de cine (a la antigua usanza) y los teatros o están 'municipalizados' o son salas de escaso aforo? Lo del cine me parece especialmente sangrante. Tener que meterme en un centro comercial muchas veces me echa para atrás. El sino de los tiempos...
¿Cómo ve a las gentes de la cultura que se posicionan políticamente en periodo electoral? Me parece muy respetable, cada uno que haga lo que crea conveniente.
Cervantes, Chesterton, Ángel González... ¿Debe haber un toque de humor en la buena literatura? No sé lo que debe haber o no, pero sí confío en la eficacia del humor. En la primera pregunta (hostia, qué lejos me queda ya) me confesaba poco seguidor de la literatura humorística como género. Sin embargo, en estos autores que citas (y muchos clásicos más) reconozco cantidad de geniales ironías, imágenes verbales hilarantes, bromas sutiles... En fin, el humor es un elemento que, cuando se aloja bien, forma parte de la literatura con letras mayúsculas.
Los que escribimos sentimos, a veces, impotencia cuando no logramos representar la idea que teníamos en mente. ¿Es más sencillo encontrar la palabra exacta a través de un lenguaje exclamativo o interrogativo? ¿Son El Roto o Forges dos cronistas representativos de nuestros días? Totalmente de acuerdo contigo. El Roto me parece un crack. En “Parando en Villalpando” hablo cada semana con Suso, el autor de la ilustración, para decirle lo que me tiene que dibujar. Y casi siempre acabo tirando de este referente, el humor gráfico hace incluso las veces del mejor editorial. “La Tira y Afloja” también es otro ejemplo genial.
¿Cree que si no existiera la ironía habría que inventarla? Por supuesto, hombre, hay que relativizarlo todo, ponerse en tela de juicio incluso a uno mismo...
¿Cree que se deben dejar de llamar a las cosas por su nombre para no resultar políticamente incorrecto? Al contrario. Soy insumiso frente a la manipulación del lenguaje. Antes se citaba a El Roto. Recuerdo una viñeta suya donde un siniestro gobernante exclamaba: “Hemos privatizado los diccionarios, a partir de ahora las palabras significaran lo que nosotros queramos”. Al loro...
¿De qué tema no se reiría nunca? Ya lo he comentado antes (hace unos folios, creo) Insisto, depende cómo se haga. Todo tiene una vertiente cómica. Así es la vida. (Incluso, la muerte.)
¿Se toma muy en serio al Sporting? No, hombre, lo justo. Me gusta porque es volver al territorio de mi infancia. Uno es del equipo del que ha sido de pequeño. Luego, con los años, he descubierto en el fútbol tantas cosas que no molan... Por eso he escrito la obra “Oé, oé, oé”, con un punto de autoparodia, riéndome de mi mismo y reflejando qué patéticos somos todos cuando sufrimos más de la cuenta por el tema este de la pelota... Muchas gracias a todos. Salud y resistencia.
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