Siempre has sido un poco comediante. Te gustaba llamar la atención. Desde que te conozco, y ya hace mucho de eso, has intentado centrar sobre ti todas las miradas. En el colegio eras la más chistosa, chismosa, vistosa (hasta con el feo uniforme gris). Traías a las monjas de cabeza. Imitabas a la Hermana Virtudes a la perfección, sobre todo sus explicaciones en francés.
Cuando comenzamos el instituto lo mismo, pero con más intensidad y marrullería. Cambiaste tus gracias, primero por gamberradas y luego por delitos de mayor o menor intensidad y además te volviste bastante cruel con tal de conseguir tus fines. No sé hasta qué punto todos somos culpables de tus “cosas”, pues te reíamos las gracias.
Desarrollaste en aquella época una técnica para salir indemne de todos tus líos y a lo largo de tu vida las has seguido utilizando. Recuerdo cuando robaste el examen de matemáticas, creo que estábamos en segundo de BUP. Los logaritmos eran tu pesadilla y te enteraste que el profesor tenía las posibles preguntas sobre la mesa de su despacho. Ni corta ni perezosa entraste por una ventana, aquella tarde, lo copiaste y al día siguiente conseguiste aprobar. Casi te descubren por presumir de tu hazaña, pero te desmayaste en clase y todo se olvidó.
¿Y durante aquel viaje de estudios? Robaste en una tienda unos pendientes, cuando la dependienta -una chica de nuestra edad- salió detrás de ti, fingiste un ataque de nervios tan real, que la pobre se asustó y te dejó marchar. El realismo de tu actuación nos dejó perplejos a todos.
Tras estos alardes interpretativos te lanzaste a cosas de más enjundia, por así decirlo. Siempre que se presentaba la ocasión de hacer “algo”, lo hacías, sobre todo robar algo. Si eras descubierta, automáticamente te desmayabas, te subía la tensión, ponías los ojos en blanco, te salía espuma por la boca, temblabas violentamente. En clase te llamábamos “señorita Tembleque”. Claro que esto ya no colaba en todas partes, pero tú que no eres tonta ya sabías bien donde actuar. Grandes almacenes en la ciudad, tiendas en lugares donde ibas de vacaciones, etcétera. En definitiva, donde no te conocían.
Pero de todos tus desempeños el más cruel e innecesario fue el siguiente. No sé si te acordarás, creo que si, de aquella vez que intentaste suicidarte (de mentirijillas, claro) cuando te dejó Ramón. Ya no eras tan cría, tendrías al menos 21 años. Tomaste no sé que pastillas que tenía tu madre y que resultaron ser vitaminas. Diste un buen susto a tus padres, haciendo pasar las vitaminas por otra cosa. Hasta te hicieron un lavado de estómago. Pero tú, estabas feliz en la cama del hospital recibiendo atenciones y mimos de todos, menos de Ramón que no quiso saber nada más de ti. Te gustó menos cuando enviaron al psiquiatra a verte. El buen hombre dijo que lo habías hecho solamente para llamar la atención, que no tenías ningún problema, aunque deberían vigilarte por un tiempo.
Pero en la psiquiatría encontraste un filón. Buscaste a uno y lo convenciste de tu necesidad de medicación. Supongo que tras una buena actuación de las tuyas. Usaste lo de la medicación en exámenes, trabajos… Era un buen pretexto para eludir tus responsabilidades.
Ya de adulta creímos que se te había pasado la “tontería”. Durante unos años te comportaste de manera normal. Incluso te casaste con un chico encantador.
Eso duró ¿cuánto? ¿Cuatro, cinco años? Se enteró que salías con otro y claro, tus dotes de consumada actriz regresaron como si nunca se hubiesen ido. Lloraste, te desmayaste y no resultó. Quisiste dar un golpe genial. Pero esta vez has ido demasiado lejos. Te lanzaste bajo un autobús pensando que el conductor te vería y frenaría a tiempo. Pero no. Ahora estás en el hospital, en coma desde hace tres meses. Los médicos creen que no te despertarás. Yo no estoy tan segura. Es posible que ya estés consciente e intentando engañarnos a todos. Tu marido se siente mal, viene a verte todos los días. Me da pena. Al final tienes lo que querías, la atención constante de los demás a cualquier precio. Si hubieses sido actriz habrías ganado una tonelada de premios.

