El agua está espléndida

Título Original: The water’s lovely, Ruth Rendell, 2010. Traducción: Montse Batista. Ediciones Plata. 318 páginas, 21€.

Ruth Rendell es conocida como escritora de misterio, no en vano tiene la daga a la mejor escritora autora de tal género. Su producción se podría dividir en dos clases de novelas: las que tienen como protagonista al Inspector Wexford (y se sigue la historia a través de él y por tanto pertenecen al género policíaco), y las otras, en las que existen crímenes o al menos conductas delictivas, pero se presencia desde otra perspectiva. Aún así, delimitarla como escritora de intriga es innecesario y cruel. Es prolífica, casi a una novela al año, y cada 3 ó 4 nos regala una obra maestra, un telar de psicología y relaciones humanas, una perfección de comportamientos y de argumento.

En sus obras no hay nada al azar. Los detalles, las descripciones, los paisajes y escenarios en los que se desarrolla el argumento, incluso la elección de ciudades, existe por algún motivo. Son novelas de perfecta ingeniería, maquinaria engrasada, dispuesta.

Su prosa destaca en las descripciones, detalladas sin ser aburridas (difícil tarea, por cierto), y los diálogos tienen el difícil encanto de ser educados, poco soeces, pero creíbles. Es un estilo cínico, en el que el conocimiento del alma humana es lo más importante de la obra, puesto que Ruth Rendell no da nunca un paso en falso. La coherencia de la trama irá siempre por delante, jamás se subarrenda al resto. No hay decepción, no hay trampa. Sí un poco de tristeza ante la maldad del ser humano, ante la poca fe que nos demostramos a nosotros mismos, ante la bajeza y mezquindad. El mundo se porta mal y la novelista lo refleja.

Su más reciente novela pertenece a la segunda clasificación de sus libros. Ismay y Heather son dos jóvenes hermanas que han vivido toda su vida guardando el secreto de algo terrible que cometió Heather a los 12 años. Ahora que ambas comienzan una vida adulta con parejas amorosas, Ismay se debate entre la prudencia de hablarlo con la de Heather, o ser leal a su hermana y seguir ocultando algo que puede traer consecuencias terroríficas.

Dice la Wikipedia que es característica de su técnica literaria el uso del intertexto, esto es, que utiliza clásicos para crear, a partir de ellos, nuevos argumentos (se puede apreciar Crimen y Castigo en “Carne Trémula”, o Las alas de la paloma en “La casa de las escaleras”). Siguiendo en esta línea, yo aconsejaría releer “Tess of the d’Urbervilles”, de Hardy, para mejor apreciar esta agua que la escritora nos advierte de que está espléndida.

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