Título Original: This book will save your life. 2007, A. M. Homes. Traducción: Jaime Zulaika. Editorial: Anagrama. 392 páginas, 19€.
Amy Homes alcanzó la fama con su tercera novela, “El fin de Alice”, un estudio de la pedofilia que hizo que se prohibiera su venta en la británica cadena de librerías W.H. Smith (consiguiendo, con eso, una notoriedad y publicidad impagable para la autora, además de un merecidísimo reconocimiento para su prosa aséptica, clarificadora, algo detallada y suspendida).
Después de esto, pocos se esperaban un libro sobre la felicidad. Continuando con su estilo minucioso, descriptivo, algo excéntrico pero muy particular, A. M. Homes nos sumerge en la vida de Richard Novak, un cincuentón millonario que vive en la soleada California, apartado de casi todo el mundo que no sea su masajista, nutricionista o asistenta, que se ve obligado a salir de casa y enfrentarse a la vida debido a dos grietas simultáneas: la que aparece en su salud, y la que está derruyendo su casa.
El libro, así, parece que no va a ninguna parte, pero es que la vida a veces tampoco lo hace. Richard conoce a un vecino actor, se hace amigo de un vendedor de donuts, contiguo de un escritor retirado, y su hijo y sobrino adolescentes deciden hacerle una visita y pasar el verano. Todo se sucede de un modo aleatorio, caprichoso, sin querer significar nada que no sea la misma realidad: desordenada, violenta, pero sobre todo imprevisible y en constante movimiento. El protagonista ha llevado mucho tiempo parado y ahora está caminando, incluso corriendo, produciendo una sucesión de escenas que sólo se podrían dar en Norteamérica.
Pero lo mejor de la novela serán esos flemáticos diálogos, a veces irrisorios por la diferencia entre sus interlocutores, pero las más de las veces iluminadores. En la última página Richard le llega a decir a su ex mujer: “nunca he estado mejor. No hago más que flotar, esperando qué pasa después”, y el lector también se lo preguntará, porque por una vez Richard habrá hecho algo para que sucedan las cosas, no limitándose a comprarlas o encargarlas por correo.
Calificada como “fábula contra el consumo”, yo diría más bien que lo que critica Homes es el individualismo, que para ella sólo conduce a obsesión. Desde el momento en que el protagonista se junta con personas, los problemas aparecen, cierto, pero también la felicidad, los grandes descubrimientos, la curiosidad, las motivaciones personales. Novak aprende que la ausencia de dolor no garantizaba la felicidad. Y el lector aprende que existen segundas oportunidades que, aunque no te salven la vida, al menos cambian tu percepción de la existencia.
Divertida, atrayente, amena, la lectura de este libro trae consigo el deseo de saber más cosas de la autora, de lamentarse de su poca difusión en España, y del anhelo de nuevas producciones para comparar su anteriores estudios de la maldad con esta pequeña joya que habla del Bien, sin ruborizarse siquiera.