Corrompida mi inocencia,
Saturada de ansias
Y ebria de soledad,
Me voy muriendo.
He perdido mi batalla ante la vida,
He sido ingenua, inocente y atrevida;
Mi absurda candidez me ha traicionado
Y hoy soy la dueña de un sueño fracasado.
Han bombardeado mi confianza,
El desconcierto impera sobre todo;
Estoy desorientada;
Me ha embrujado el amor
Con una deliciosa sinfonía
Y he sido sacudida
Por una fuerte descarga de ironía.
Me he dejado atrapar
Por el temblor emotivo de los sentidos,
¡Pobre ilusa! Esos sueños…
No me estaban permitidos.
Hoy, con un paso inseguro y dolorido,
Voy recogiendo por el suelo las migajas
Que han dejado caer por compasión
Y llevan el aroma del olvido.

Tristeza y falta de autoestima.
Duro.