Título Original: A Spot of Bother (Mark Haddon, 2006). Traducción: Patricia Antón. Editorial: Santillana, Punto de Lectura. 582 páginas, 10€.

Mark Haddon saltó a la fama con una insólita novela para adultos, “El curioso incidente del perro a medianoche”, en la que el protagonista era un niño autista y como tal se expresaba en toda la trama. Así, el interés del lector se despertaba por la forma original en que era contado un drama familiar en el que el menor de los problemas era la enfermedad del chico.
En esta segunda novela el escritor se ha decantado por un estilo más clásico, o más valiente. Ahora el lector ha de continuar leyendo atraído por la historia, por la trama, por las vicisitudes de una familia (otra vez un drama familiar); una familia más clásica que la anterior, sin ningún problema grave o aparente, sin ninguna enfermedad o grieta a simple vista. En esto, Mark Haddon ha madurado. No utiliza nada obvio, no maniquea nada, no cuenta con evidencia. Relata una historia y por debajo de ella subyace otra. Utiliza a sus personajes para contar algo por debajo. La historia que dice está separada de la que cuenta. Y ambas son entretenidas.
Con cuatro aventuras paralelas y mezcladas (cada uno de los miembros de la familia) va tejiendo un relato en el que nos anima a enfrentarnos al vacío de la existencia (humorísticamente trágico ese padre jubilado capaz de hablar con el amante de su mujer para entretenerse en una velada y poder llegar a la cama) como una crisis que todo ser pasa a lo largo de su vida.
En la línea de las novelas más clásicas, en las que todas las historias confluyen en un desenlace común, que en este caso es algo tan típico como una boda en la que no sabemos si faltará alguno de sus contrayentes, “Un pequeño inconveniente” es uno de los libros más realistas, coherentes y bien escritos que he leído en los últimos tiempos. Sus personajes, capaces de meter la pata una y otra vez de un modo absurdo y conocido son demasiado veraces como para dejarlos escapar cerrandólo, así que no lo haces, y se convierte en lectura de cabecera, de un tirón, acompañante de madrugadas.