El último ganador del Premio de La Crítica de Asturias que concede la Asociación de Escritores de Asturias, en la modalidad de Poesía, entrevistado en El Taller de las Palabras.
He leido “Robinson Astur” y he de felicitarle por la madurez adquirida respecto a “La Tierra Fonda”. ¿Usted definiría su poesía como desesperanzada? ¿O realista?
Bueno, para empezar tengo que decir que soy una persona bastante optimista y que más que desesperanza lo que yo siento (y creo que muchos millones de ciudadanos) es desencanto. Está claro que el sistema de vida actual es un sistema vacío abocado al fracaso y en estos momentos estamos empezando a pagar las consecuencias serias. Uno no puede sustraerse a la realidad y por eso ahora necesitaba hacer una poesía realista e intencionadamente cruda que fuera fiel reflejo de la vida misma. Es una poesía hecha para comer sin masticar. Intenté escribir sin utilizar demasiados aditamentos. La literatura tiene muchas similitudes con la cocina: si el chef es bueno, con cuatro ingredientes se pueden hacer maravillas. Aunque debo señalar una cosa importante: siempre escribo a fuego lento. Las palabras tienen que encontrar su sitio con el tiempo y encajar en un todo que al final les da sentido.
¿Cuál es el tablón particular al que se agarra Elías Veiga cuando se ve próximo a naufragar?
Hay naufragios en los que pienso que lo mejor es hundirse del todo para salir a flote como si fueras un recién nacido. Pero por otro lado, con este poemario quiero dejar claro que naufragar no significa hundirse. Todo el mundo naufraga de alguna manera cientos de veces a lo largo de su vida. Es algo consustancial al ser humano. No hay ninguna novedad en ello. Lo que creo que interesa aquí es ver cómo respondemos a esos naufragios. Evidentemente, el tema da para mucho. Por lo que a mí respecta, y después de unos cuantos chapuzones, creo, en primer lugar, que el mejor tablón de salvación es intentar ser una persona digna. Tiene sus inconveniencias pero a la larga, según tengo entendido, merece la pena. Y, en segundo lugar, tener un puñado de cosas básicas muy claras. Para mí, por ejemplo, son la familia , los amigos, la música y la literatura.
¿Sólo escribe poesía? ¿No le interesaría escribir en prosa? ¿Algún proyecto?
Tengo publicado algún cuento y de hecho gané algún concurso. Pero la poesía es el género con el que, de momento, me siento más cómodo. Me permite expresarme de la manera que yo quiero.
Intenté escribir prosa varias veces y abandoné el intento otras tantas porque veía que aún no estaba “maduro”. Sé que algún día la escribiré porque siento la necesidad de hacerlo. Pero supongo que para ello es fundamental encontrar el momento adecuado.
Buscando su nombre por Internet he descubierto que le incluyen, en varios sitios, en la “Generación del Compromiso”. ¿Le gusta pertenecer a una generación, y en concreto, a ésta?
No tengo ni idea dónde se me incluye y, realmente, es una cuestión que no me interesa demasiado. El mundillo literario asturiano me resulta decepcionante y, últimamente, insufrible. Es un círculo cerrado y asfixiante donde ciertos clanes y algunos personajillos se masturban entre ellos de forma patética para propagar sus grandezas. Nada nuevo, por otro lado. Esto ya se practicaba en las cavernas. Y seguirá practicándose en la luna si llegamos a vivir en ella. Por mi parte, hace tiempo que elegí la independencia, aunque me cueste no salir en la foto. Por eso no tengo prácticamente relación alguna con los escritores de mi hipotética generación y si el ambiente sigue así, no me interesa tenerla. Lo único que me une a ellos es escribir en una lengua en peligro de extinción. Nada más.
¿Siempre escribe en asturiano? ¿Cree que el asturiano es un lenguaje más poético que el castellano?
Siempre digo que ojalá pudiera escribir en unos cuantos idiomas porque seguro que cada uno de ellos te permitiría expresarte de una manera diferente. Lo hago preferentemente en asturiano porque es la lengua que sentí desde que estaba en el vientre de mi madre y es la que llevo, por lo tanto, tatuada en la sangre y el corazón. Como la gran mayoría, tuve que aprender a escribirlo por mi cuenta. No entiendo el conflicto lingüístico, me parece surrealista y, sobre todo, de una ignorancia supina. Hay algunos que están empeñados en confundir (intencionadamente) el tocino con la velocidad o, lo que es lo mismo, el patrimonio cultural y la política.
Lo que en otros lados sería motivo de orgullo, aquí se desprecia y se humilla constantemente. Tienen que estar felices porque, de seguir así, la lengua asturiana acabará desapareciendo en breve. Y todos tan contentos.
Como pertenecemos a un Taller Literario (on-line), la pregunta es obligada: ¿qué opina de los talleres/escuela de escritura? ¿Cree que “sirven” para algo? ¿Alguna vez participó en alguno? ¿Participaría usted como profesor?
Comienzo por la última pregunta. No creo que por ser escritor uno ya pueda dedicarse a impartir talleres literarios. Son dos cosas distintas. Creo que aquí lo importante es ser un buen comunicador y saber transmitir esa devoción por la literatura, al margen de las cualidades creativas de cada uno. A mí me faltaría paciencia y muchos más kilos de conocimientos. Nunca participé en un taller literario y no sé cómo funcionan. Pero si sirven para fomentar el interés por la literatura y motivar a escribir, bienvenidos sean.
Veo que antes de publicar “La Tierra Fonda” participó en Revistas Literarias. ¿Cómo se consigue dar el “salto” a la publicación de un libro? ¿Qué nos aconsejaría a nosotros, como escritores noveles?
Las revistas literarias fueron importantes para mí porque me sirvieron de lanzadera. También me ayudó el hecho de quedar varias veces finalista del Asturias Joven de Poesía, ganar algunos premios, etc. Cuando llegué a la editorial con el primer poemario ya me conocían. No es que sea un hecho definitivo para publicar pero ayuda. ¿Qué aconsejo? Leer mucho y practicar mucho más para ejercer algo que es fundamental: la autocrítica. Y buscar lo que distingue a los buenos escritores: voz propia.
Enhorabuena por “Robinson Astur”. Al ser una poesía muy pegada a la realidad, ¿me podría decir cómo ve usted la crisis?
Evidentemente se veía venir. Vivimos es una sociedad con pies de barro. Asistimos impasibles al derrumbe y desaparición de toda una forma de vida. Y aceptamos anestesiados, prejubilados y subvencionados lo que nos echen. A mí, que nací en un pueblo del occidente de Asturias, me tocó, me está tocando vivir el final de un mundo. El final del cuento. Después de un montón de generaciones anteriores no es fácil asimilar esto.
Es una cruz que pesa demasiado. Tengo esperanzas, evidentemente, en que se supere la crisis y se recupere el campo, la pesca, etc. Pero tengo muy poca fe en esta clase política inepta, corrupta y caciquil preocupados únicamente por el poder.
¿Qué opina de la situación de la Llingua Asturiana en la literatura, y en los medios en general?
Si tenemos en cuenta que siempre se remó contracorriente, la producción literaria en asturiano es, cuando menos, milagrosa. Por otro lado, la presencia de la llingua en los medios sigue prácticamente igual que hace unos años: reducida a mínimos. Mientras no se reconozcan los derechos lingüísticos de los asturianos la cosa seguirá así pero peor porque cada día se pierden hablantes.
Como integrante de una generación, ¿qué opina de sus coetáneos? Y, ya puestos, ¿qué opina de la profesión de escritor en Asturias?
Realmente, como ya dije, estoy al margen del mundillo literario y no tengo demasiado que opinar. Estoy enterado de lo que se publica pero leo a muy pocos autores. No sé cuántos pueden presumir de tener la escritura como profesión. En Asturias es muy difícil plantearse esto, y si escribes en asturiano hay que multiplicar la dificultad por diez. Para mí no es una profesión ni tampoco un hobby. Es una necesidad. No quisiera estar sometido a la obligatoriedad de la profesión pero tampoco quiero tomármelo como un pasatiempos para pasar los ratos libres.
Además de escritor, es usted bibliotecario o archivero (desconozco el término exacto, discúlpeme). ¿Qué libros son los más “sacados” en la actualidad? ¿Qué autores son sus favoritos? Y mójese: ¿qué autores reconocidos se atreve a decir que no le gustan nada?
Soy archivero/bibliotecario, por cierto. Lo más leído suele coincidir con lo más vendido, lo cual no quiere decir que sea lo mejor, al menos desde mi punto de vista. Por eso la mayoría de mis autores favoritos no están en esa lista de los más leídos: Virgilio, Chaucer, Poe, Buzzatti, Steinbeck, Italo Calvino….
