Bio
Desde que ganara el Premio Tigre Juan en 1996 con el libro de relatos “Los Seres Heridos”, Tino Pertierra no ha dejado de publicar. Con más de 1000 columnas publicadas en el periódico La Nueva España (en el que trabaja como periodista y director del suplemento cultural), novelas, ensayo y hasta “experimentos teatrales” (como llama a una serie de monólogos que él mismo dirigió para la compañía de teatro Hechizo Astur), Tino Pertierra se presta a una entrevista para nuestro magacine en la que deshilvana los hilos de un oficio que para él es vida.

(C) La Nueva España (www.lne.es)
¿Se puede aprender el oficio de escribir?
Se pueden conseguir las herramientas para expresarse con corrección. El talento, la tenacidad y las ganas de superación harán que ese oficio sea un arte o no.
¿Cree que el oficio de escritor se puede enseñar?
Se puede motivar, guiar, corregir, consolar. Supongo que eso tiene algo de enseñanza.
¿Debe el escritor autocensurarse?
Sólo si así evita hacer daño a personas inocentes.
¿Relee lo que tiene por la biblioteca, o prefiere siempre acometer obras nuevas, y luego no volver a leerlas nunca más?
Desde hace algún tiempo me da mucha pereza leer ficción. Y releerla también. Hay algunos autores, pocos, que logran rescatarme de esa pereza. Y hay clásicos a los que todavía no ha llegado su hora: cada libro tiene una edad ideal.
A la hora de comenzar a escribir una nueva novela, ¿la desarrolla a partir de una o unas pocas ideas previas que van tomando forma sin un patrón previo? ¿O tiene usted todas las líneas maestras de lo que va a suceder en su cabeza y únicamente las adorna? ¿Sabe de antemano cómo van a finalizar sus novelas?
Cada novela es un mundo. La primera empezó con una frase y todo lo que siguió no estaba premeditado. La segunda tenía una estructura previa que intenté proteger. La tercera empezó como la segunda pero acabó siendo como la primera: inesperada.
¿Qué es para usted lo que diferencia a un buen escritor de un escritor genial?
Un buen escritor puede construir un barco que navegue de forma precisa, elegante y eficaz. Un escritor genial puede hacer que ese barco, además, vuele.
¿Qué opina usted sobre que las primeras lecturas que se realizan en las escuelas sean sobre lecturas obligatorias? ¿No se deberían tener en cuenta los gustos individuales?
El gusto hay que educarlo. Otra cosa es que muchas de las lecturas obligatorias para los niños me parezcan una aberración. Obligar a leer “El Quijote” a un crío debería estar perseguido por la ley, o “El Cantar del Mío Cid”, o tantos y tantos libros que pueden matar a un lector antes incluso de que lo sea.
Cuando decidió ser escritor, ¿destacaba en este campo en su juventud?
Empecé a escribir mis propias historias con 9 ó 10 años, cuando terminaba un libro y quería continuar su historia a mi manera. Sí, destacaba, de hecho los únicos sobresalientes los sacaba en lengua, y no precisamente por saber lo que era un diptongo.
¿Que sintió cuando publico su primer libro?
Lamento decir que nada especial, lo que me gusta es escribir y ahí encuentro las satisfacciones. Publicar es secundario, e incluso a veces inconveniente. De hecho, publico muy poco de lo que escribo para mí. Lo que más presta es la ilusión de la gente que quieres cuando les das un libro nuevo. Además, publicar casi todos los días en el periódico desde hace 10 años ayuda a relativizar la impresión de la palabra impresa. Doy tanta importancia a una columna o una entrevista como a un libro.
¿Qué o quién ha influido mas en su obra?
No tengo autores a los que reverenciar. Hay libros que me gustan más que otros, pero el fenómeno fan no va conmigo. Creo que lo que más me ha influido en mi forma de narrar es el cine.
¿De dónde obtiene usted la inspiración para escribir?
De lo que veo, de lo que sueño, de lo que imagino, de lo que siento, de lo que me falta.
Para usted, ¿es mejor un texto cuanto más tiempo pasa en los fogones o cuanto más rápido alcanza la cocción?
Cada autor es un mundo, yo soy de cocer rápido y luego lo meto en la nevera a que repose. No mucho, porque el proceso de edición puede durar un año y dentro de un año no me reconozco.
¿Cuando debe una persona considerarse escritor? ¿Es cuestión de tiempo, conocimientos, calidad o ego?
Según la RAE, escritor es “Persona que escribe”, o sea, que hay millones de escritores. También puede ser “Autor de obras escritas o impresas”, o sea, que quien redacte prospectos lo es. En fin, para entendernos se puede decir que un “escritor” reconocido como tal por la sociedad es alguien que publica libros. O sea, que no es una etiqueta muy valiosa últimamente, viendo la calaña de muchos “escritores”.
Siendo usted un hombre, ¿cómo es que refleja tan bien la psicología de las mujeres?
No sé si la reflejo bien, hay quien piensa que no. En cualquier caso, una de los requisitos básicos de cualquier escritor es ponerse en la piel de sus personajes hasta convertirse en ellos.
¿Es muy estresante tener que escribir una columna diaria?
Escribir la columna me lleva quince minutos a lo sumo y como cuento historias, y no opinión, es relativamente sencillo. Suelo escribir muchas de un tirón y así me olvido una temporada. Pero la columna, en contra de lo que piensa la mayoría, es un cinco por ciento de lo que hago en el periódico, la mayor parte queda en la sombra.
Al hilo de la pregunta anterior, ¿de dónde saca las ideas?
¿Cuántos nombres hay en la guía telefónica? Cada uno es una historia.
¿Asiste usted a tertulias literarias, y en ese caso, dígame que opinión tiene de ellas?
No asisto a tertulias literarias. Las respeto pero no me gustan. Tampoco iría a ninguna de cine o de música o de política o de cualquier otra cosa en la que hubiera que pontificar.
¿Alguna vez escribiendo se sorprendió de lo que plasmaba en el papel?
Hay momentos en los que las palabras surgen de rincones de ti mismo que ignorabas. Es sorprendente, a la par de mágico.
¿Le gusta lo que escribes?
A veces.
¿Tiene a alguien que lea tus escritos antes de publicarlos?
Nunca.
Si la pregunta anterior es “sí”, ¿acepta los cambios que le propone?
No los aceptaría. El error debe ser onanista.
¿Algún sentimiento se le ha resistido más para convertirse en párrafo?
El dolor.
Cuando se reúne con sus amigos ¿los observa como futuros o presentes personajes de sus novelas?
Jamás.
¿Qué sucedería si los escritores españoles se declarasen en huelga?
Imposible. No hay gremio más insolidario que el de los escritores.
¿Considera que para saltarse las reglas con buenos resultados hay que conocerlas previamente? O lo que es lo mismo: ¿cree que la escritura del instinto sería lo mismo sin un conocimiento previo de las reglas? Extiéndase la pregunta tanto a poesía como prosa.
Para pintar como Picasso primero hay que demostrar que puedes ser Velázquez. Dicho lo cual, añado que los experimentalismos en literatura carecen de sentido, más que nada porque ya se ha experimentado todo. Personalmente, cuando abro una novela y veo que hay un experimento dentro, huyo.
Periodismo y literatura de ficción: ¿qué los une y qué los separa?
Es muy complicado. La ficción se alimenta de mentiras que pueden ser verdad, el periodismo muchas veces convierte las verdades en mentiras. El periodismo es instantáneo, contrareloj casi siempre, no hay tiempo para revisar o reescribir. En cuanto al estilo, la precisión del periodista no siempre se da en el narrador y rara vez en el poeta.
¿Qué opina sobre los pucherazos en los concursos literarios del tipo “Viaje del Parnaso” y que nombres “ilustres” como Caballero Bonald se presten al juego, y más aún, que algunos ayuntamientos se involucren en ello con dinero público? (táchese lo que no proceda, pero le ruego que se moje).
Lo lamento, debo anunciarle que los Reyes Magos no existen. Los premios convocados por editoriales están amañados en su mayor parte, y los de poesía siempre cuando en el jurado haya poetas con muchos amigos. ¿Le parece suficiente mojadura o abro más el grifo?
¿Qué tipo de valor se necesita a la hora de escribir?
El valor de enfrentarse solo a una legión de fantasmas, algunos de los cuales te conocen mejor que tú mismo.
Una vez un escritor me dijo que “era necesario sangrar”… ¿se referiría acaso a la experiencia de la vida?
Bueno, creo que ese escritor exageraba. Los escritores desgarrados y sangrantes me producen algo de grima. Peliculeros y vagos en muchos casos. Ayer me corté con el tajalápiz. Tachando adverbios. Quizá se refería a eso.
En una revista que leí años atrás, un escritor dijo que “escribir cuentos es cultivar un jardín, mientras que crear una novela es plantar un bosque”. ¿Por cuál de ellos se decanta usted?
Mi casa es muy modesta, no tengo espacio para un jardín. Los bosques los visito de vacaciones.
¿Qué libros no le gustan?
Los que no leo, sobre todo los escritos por los negros de políticos, famosillos y gente de esa ralea.
¿Qué opina de los escritores que viven más de los buenos amigos (y contactos) que tienen, y no tanto de lo que escriben?
Que si fueran cirujanos se morirían de hambre.
¿Por qué se publica tanto en España, y luego cada equis tiempo alguien publica una encuesta denunciando que los españoles no leen casi nada?
Hay que diferenciar entre lectores y compradores. “El Planeta” lo compran 300. 000 personas y a lo mejor, depende del autor, lo leen 3.000. En cambio hay autores que venden 3.000 y los leen esos 3.000 más 3.000 más porque ese libro va de mano en mano. Sí es cierto que hay una capa de la población amplísima que no lee libros. Pero siempre ha sido así, ¿no? La lectura de libros siempre ha sido minoritaria, pero eso no impide que haya editoriales muy poderosas que, al parecer, ganan mucho dinero con los que sí compran libros. Y luego están las bibliotecas.
¿Qué busca usted cuando se plantea escribir un libro? ¿Expresar algún tipo de sentimiento, contar una historia, intenta hacer saltar algún tipo de resorte en el lector o, simplemente es una forma más de ganarse la vida?
No me gano la vida escribiendo libros. Escribo una novela cuando una historia de mí lo suficiente para engancharme a unos personajes durante semanas. No es habitual. En 12 años sólo he publicado 3 novelas. La verdad es que mis mejores historias están por contar, necesito un tiempo que no tengo para ellas. De momento, las imagino, que ya es una forma de escribirlas.
¿Qué siente cuando lo acaba? ¿Satisfacción, vacío… nada?
Alivio.
¿Qué prefiere, la crítica sincera o que le endulcen la oreja?
Ni lo uno ni lo otro. Sé mejor que nadie dónde he acertado y dónde he fallado. Con el tiempo, eso sí: la perspectiva es fundamental. En general, los elogios me incomodan. Si son interesados, me irritan.
¿Tiene novia? ¿Está casado? Permítame explicarle el motivo de mi pregunta (que realmente no hace falta que me responda, basta con que lo haga a lo que sigue): ¿es compatible la escritura con una relación al uso? ¿O están condenados los escritores a la fama de bohemios (ya sabe: espíritus libres y todo eso) que les persigue? ¿Al final hay que elegir entre enamorarse o escribir sobre el amor? ¿Cómo puede evitarse hacer daño a nuestra pareja cuando escribimos sobre cosas que probablemente no contaríamos ni a nuestro mejor amigo?
Estoy casado. Se supone que tu pareja es lo bastante inteligente para separar la ficción de la realidad. Además, yo no escribo sobre mí ni mi entorno. Y si lo hago, lo camuflo tanto que nadie se da cuenta. Que quien no me conoce tenga una imagen falsa de mí me importa un rábano sin hojas. Unos piensan que soy gay, otros un Donjuán frustrado, o frustrante. ¿Y qué más da?
¿Por qué tiene esa visión tan negativa de los hombres?
Se nota que usted me ha leído poco, o mal. Tengo una visión negativa del ser humano en general. Muchas mujeres me reprochan que tenga una visión negativa de ellas. Otras, todo lo contrario. He escrito unas 3.000 columnas en 20 años, y ahí cabe todo. Incluso la esperanza a veces.
Entendería que, por educación, no quiera hablar de sus colegas, pero no puedo resistirme a hacerle esta pregunta: ¿ha leído algo de Javier García Sánchez? ¿Qué opinión le merece? Y (ésta ya de rebote), ¿qué opina de Arturo Pérez Reverte?
García Sánchez es muy majo. Sus novelas me agotan. Pérez Reverte no es majo. Sus novelas me rebotan.
¿Hasta qué punto influye el cine? ¿No cree que existen películas que sobrepasan el puro arte, y entran a formar parte de lo personal? ¿Existen las “películas de tu vida” o es solo excesiva implicación emocional?
Hay películas que llegan a tu vida en determinados momentos en los que se hacen esenciales porque te muestran un camino o se convierten en un espejo, a menudo roto. Por desgracia, esa afinidad pertenece a una edad temprana. Hace mucho que no veo una película que me deje huella.
¿Cómo se aprende más, viajando o leyendo?
Se puede viajar leyendo, se puede leer viajando. ¿Por qué decidir entre papá o mamá?
Me gustaría saber su opinión sobre autores tan distintos: Vázquez Figueroa, Ken Follet, Kafka, Lajos Zilahy, Poe, Fitzgerald.
Vázquez Figueroa no me interesa, salvo “Tuareg”, que era una buena idea mal escrita, como siempre en él. Follet me entretiene, salvo en “Los pilares…”, que me parecen un abuso de páginas. Kafka es un autor fundamental, aunque a veces sea un poco tosco. Zilahy no me merece opinión. Poe me regaló los mejores momentos de terror de mi infancia. Fiztgerald es magistral: “El gran Gatsby” me impactó como un meteorito.
En algunos de sus textos deja deslizarse abiertamente un lirismo que raya en prosa poética, haciendo uso de bellas metáforas, polisemias, metonimias y otras figuras literarias más propias de la poesía. ¿Escribe poesía, o la ha escrito alguna vez? ¿Le gusta tocar todos los palos que la palabra le permite?
No escribo poesía siguiendo las reglas tradicionales. La escribí así en la adolescencia para impresionar a una chica. Confieso que he conocido a pocos poetas que me caigan bien, el ego y la vagancia corren parejos en demasiados casos, aunque hay gente sobresaliente, también en lo humano. Me gusta mezclar géneros. La pureza y los puristas me aburren.
Si fuera posible, ¿a qué escritor/a rescataría de su tumba para una sobremesa de café, copa y puro?
Se les escaparía el café y la copa por los huesos. Odio los puros. ¿Puedo cambiarlo por Marilyn Monroe?
Siguiendo en la misma línea, ¿con qué personaje de ficción, de los que ha conocido a través de sus lecturas, se correría una juerga?
Con Teresa, la de Marsé.
¿Compartiría pluma a la hora de escribir una novela? Si es así, ¿a quién preferiría como pareja de hecho, a un escritor/a novel, a alguien ya consagrado, o le es indiferente?
Ya lo hice, una novela juvenil, con una veinteañera que aportó el punto de vista de una quinceañera. No volveré a hacerlo.
¿Todo escritor tiene que buscar un estilo propio o éste va cambiando a lo largo de las obras y los años?
La búsqueda de una voz propia que no sea mera imitación de la de otros es algo que nadie que se considere escritor puede dejar de lado. Nunca.
¿El escritor es por definición un profesional de la palabra?
El escritor es un peregrino de la palabra.
¿Cree usted que exista una literatura femenina y otra masculina?
Claro. Pero eso no significa nada.
Usted dirige un Taller Literario. ¿El compromiso que ha adquirido con las personas que lo componen implica la obligación de, cuando ya haya identificado y catalogado sus escritos, decirles si su aptitud es suficiente o no para dedicarse a este oficio?
No estoy aquí para dictar sentencia sobre la aptitud de nadie. Cada uno de ustedes es un mundo con climas distintos. Tal vez para alguien, hacer una carrera de mil kilómetros no tenga valor, y en cambio para otra persona dar un paso sea un logro inmenso. Además, la mayoría de los aquí presentes no se plantean dedicarse a este oficio, como usted dice, sino que lo ven como un proyecto vital, una vía más para comunicarse mejorando la calidad de sus herramientas y habilidades. O como una zona donde desarrollarse, exponerse o refugiarse. Yo qué sé. No soy un tribunal, ustedes no son mis reos. Tampoco soy un correccional. Como mucho, un área de servicio donde reponer fuerzas, echar combustible y disfrutar del horizonte.
Parece ser algo relativamente frecuente en los escritores las épocas de bloqueo. ¿Ha vivido usted alguna? ¿Qué ha sentido?
No me puedo permitir bloqueos. Un periódico sale todos los días. Eso ayuda mucho.
¿Qué libro de los que ha leído a lo largo de su vida le ha dejado mejor recuerdo, y él que le ha impactado o influido más?
“Ultimas tardes con Teresa”, “El gran Gatsby”, “La llamada de la selva”, “Las aventuras de Tom Sawyer”, “El lobo estepario”, “El largo adiós”, “El túnel”…
Cuando escribe ¿realiza muchos cambios al corregir?
En el periódico no, en las novelas puedo tirar un borrador a la basura y empezar de cero. Con la última tiré cinco, y creo que me quedé corto.
¿Cuál es su autor preferido?
No tengo autor preferido. Hay libros que me gustan de unos autores, y libros que no me gustan de esos mismos autores.
¿Conoce alguno de esos personajes complejos que nos describe en sus relatos o son solamente obra de su imaginación?
Sí, conozco a muchos de mis personajes, pero ellos a mí no.
¿Por qué la mayoría de sus personajes son mujeres?
Porque la mayoría de seres humanos lo son.
En su larga y prolifera trayectoria profesional, ¿se ha visto en la necesidad de adaptarse a un estilo determinado a la hora de escribir para conseguir un mayor volumen de ventas? O por el contrario, ¿defiende, ante todo, su identidad como escritor?
Nunca he pensado en las ventas. No soy Pérez Reverte ni Almudena Grandes.
Siempre se dice que un escritor no tiene nada que contar si no ve la realidad en la calle, la gente… ¿Usted, en sus novelas, retoma momentos de su vida para plasmarlos en ellas o prefiere mirar al exterior y contar lo que ve?
Prefiero espiar.
¿Cree usted haber aportado cosas nuevas a la literatura? A pesar de escribir, más o menos sistemáticamente, en un medio de divulgación tan mediático como La Nueva España ?
No he aportado nada nuevo a la literatura, ni pienso hacerlo.
¿Qué consejo daría a un escritor novel?
Que no use calcetines azules con pantalones negros. Aparte de eso, que disfrute, no se deje arrastrar por el ego y que escriba y lea todos los días.
Si se viera ante esta cruel decisión, que preferiría: ¿escribir sin vivir o vivir sin escribir?
Pues vivir sin escribir. Mi hijo es mucho más importante que la escritura.
¿Con qué escritor/a pasaría usted una noche de pasión y desenfreno?
Son muy aburridos. Prefiero a alguien que no pueda usarme luego en una de sus páginas.
¿Cómo aprendió a escribir? Y como consecuencia, ¿cómo y cuándo sabe que acabó la escritura de una novela y que no necesita retocarla más: es un sentimiento abstracto o sigue reglas?
Empecé muy joven a contar historias, y me gustaba. Leí mucho, y aprendí a resolver problemas técnicos. Nunca leí manuales ni pasé por talleres, y en la facultad no aprendí nada útil. El periodismo me dio precisión, pero también me quitó paciencia. Una novela nunca se acaba. Había un pintor, no sé si era Renoir o Monet, que después de vender un cuadro, se colaba en la casa de los compradores para seguir retocándolo. Una novela no se termina, sólo se abandona.
¿Piensa preferible conocer a un escritor para disfrutar mejor de su obra, mejor no saber nada o depende si es “majo” o no?
Es mucho mejor no conocer a los autores que te gustan. Diré más: MUCHÍSIMO mejor. No lo hagan. Siempre decepciona, y algunos incluso asquean.
De todos los barcos que escribió, ¿en cuál piensa que uno debería embarcar primero?
Pues el primer libro, “Los seres heridos”, de relatos, es lo más parecido a una autobiografía, junto con “El secreto de Sara”, una novela juvenil. Son muy imperfectos, pero les tengo especial cariño.
¿Tomó la decisión de ser escritor o la vida le llevó por esos derroteros? En el primer caso, ¿recuerda el momento exacto?
Cuando descubrí de niño que escribir historias me daba más placer que leerlas y que no había juguete en el mundo comparable, decidí que quería ser escritor, publicara o no. De hecho, publicar mi primer libro fue una casualidad porque vinieron a buscarme.
Cuando se vive de la escritura, ¿hay momentos en los que la necesidad de producir, la prisa o la rutina conllevan una reducción de la calidad?
Yo vivo del periodismo, si dependiera de mis libros me moriría de hambre… O no, porque podría escribir más y mejores. En periodismo no me planteo eso, hay un trabajo oscuro que hay que hacer para que salga el periódico, y otro más luminoso y vistoso, pero no más importante. Yo coordino las páginas de espectáculos y los suplementos del periódico, y me divierte mucho elegir temas, maquetarlos, distribuir el trabajo, revisar, titular…
¿Existe algún texto en su archivo personal al que, si pudiera, retiraría su firma?
Sería traicionar a los muchos seres que fui. Hay cosas que, evidentemente, no escribiría ahora, pero es que ahora no es entonces.
¿Por qué cree que en su obra ha influido más el cine que la literatura?
Porque he visto más películas que he leído libros y porque hay más películas que me han dejado huella que libros.
Todos conocemos su pasión por el cine de Peckinpah, ¿qué destacaría de este director? ¿Cree que está lo suficientemente valorado en la actualidad?
Se autodestruyó después de rodar 4 de las películas que nunca me canso de ver y que más han influido en mí. No sé si está lo bastante valorado, me da igual. Para mí sí lo está.
¿Tiene pensado volver a publicar algún libro sobre cine?
Supongo que sacaré una recopilación de artículos, antes de embarcarme en un libro sobre cine y mi vida, que me llevará mucho tiempo, o no, porque está escrito en mi cabeza. Otra cosa será que quiera publicarlo. Hay palabras demasiado íntimas para compartirlas con nadie.
Cuando termina una novela, ¿cómo está interiormente? ¿Qué sensaciones le quedan?
Como un orgasmo. Vacío y satisfacción. Expectación también.
¿Le apena terminar una obra porque con ella se despide de los seres que ha creado o por el contrario se alegra de quitárselos de encima?
Procuro empezar otra en seguida para que no haya nada parecido a la nostalgia. Pero más bien suelo odiar lo escrito por fatiga.
¿Cree que de alguna manera el hombre podrá crear una maquina que le supere a la hora de escribir un libro? ¿Por qué piensa eso?
Es que no lo pienso, oiga. Hay libros que pueden ser escritos por máquina, de hecho creo que algunos best sellers son producto de laboratorio.
¿En qué porcentajes cree que la literatura es de quien la escribe, de quien la necesita, de quien la vende o de otros?
Esto no es un foro de economía. No hablo de porcentaje. La literatura, en cualquier caso, no tiene dueño.
¿Qué o quién le inspiró su primer poema si es que lo hubo?
Si lo hice lo olvidé. Que no deja de ser un verso de amor.
¿Por qué “enseñar” a otros a escribir sin ánimo lucrativo?
Después de fracasar con talleres anteriores quería comprobar si había aprendido de mis errores. Sin ánimo lucrativo porque la palabra negocio se lleva mal con la palabra enseñanza.
¿Cómo se llama? Quiero decir, ¿”Tino” viene de algo así como Agustín o Constantino?
Celestino. Significa “que viene del cielo”. Creo.
¿Para ser un buen escritor hay que nacer con un don o todo se aprende?
Si mides 2,09 te será más fácil jugar al baloncesto. Pero midiendo 1,60 puedes aprender a encestar.