Si te digo que te quiero
no te estoy diciendo todo.
Te mentiría.
Decir te quiero, a secas,
sería traicionarte.
Porque yo no te quiero
como se quiere siempre.
Te quiero lentamente,
suavemente,
paso a paso.
Por eso decir te quiero
no valdría
más que palabras.
Te lo diría despacio,
en silencio.
Te quiero,
pero déjame quererte
en el aire de las horas.