Ficha Técnica 2008, Marian Keyes. Editorial Plaza&Janés.

Se considera a Helen Fielding la madre de la “Nueva Literatura Femenina”, término acuñado en alguna librería (Bertrand, por ejemplo) para englobar en los mismos estantes a novelas escritas y protagonizadas por mujeres, en las que el sentido del humor, sátira y comedia parece ser la nota común a todas ellas.
Bridget Jones, el personaje más famoso de Fielding, empezó como columna semanal y tal fue su éxito que se convirtió en libro (y posteriormente en película), naciendo así la heroína atípica, la heroína desastrosa. La mujer a la que todo le sale mal, la mujer soltera que busca el amor, la mujer gordita que quiere adelgazar, la mujer inteligente que subsiste en un trabajo por debajo de sus posibilidades.
Las editoriales, siempre atentas a los detalles, sabedoras que las mujeres son buenas lectoras, y comprobando la cantidad de solteras que habitan en el Nuevo Mundo, se percataron de que tenían un filón, así que abrieron la veda a un puñado de escritoras que han alcanzado la categoría de Best-sellers.
Marian Keyes ha sido la que más éxito ha tenido, de tal modo que sus lectores no saben si fue anterior o posterior a Helen. Aunque no ha llegado a crear un personaje con tanta repercusión y personalidad propia como Bridget, sus novelas son superiores a las de Fielding en estructura argumental y originalidad.
Las novelas de Keyes se pueden dividir en dos tipos: las que pertenecen a la saga familiar de los Walsh, cada una de ellas dedicada a una de las hermanas (·”Claire se queda sola”, “Rachel se va de viaje”, “Maggie ve la luz”, “¿Hay alguien ahí fuera?”), y “las otras”. Las primeras son más cómicas, y aunque tienen el honor de haber creado una especie de saga, son claramente inferiores al resto.
Mientras que en las novelas de la Saga Familiar de los Walsh todo está escrito en primera persona, la narración es lineal y consecutiva, y no se pierde de vista al personaje, en las otras la línea argumental es más compleja, los puntos de vista más variados, y hay varios protagonistas que se superponen unos a otros. Keyes sigue la andanza de varios, dejando caer pistas (no es de las que engañan al lector, y se agradece) para que adivinemos qué los une. “Un tipo encantador” (continuando la estela de “¿Quién te lo ha contado?”) tiene tres protagonistas, cada una con su parte e incluso con su tipo de letra (no creo que sea casual que la historia de Lola, la más divertida, esté escrita en Comic Sans), unidas por el hombre que da título al libro y complementarias en el desarrollo del argumento. Como Keyes es básicamente una escritora cómica, la trama de Lola es la más divertida, y su personaje el más cálido y real, a pesar de ser el más paródico. Clare lleva bastante bien la suya, además de todo el peso del argumento, puesto que es la acción de la novela, el nudo y el desenlace.
Curiosamente, las partes dedicadas a Marnie (un alter ego clarísimo de la escritora) son las peores. Aparte del hecho de que se pueden obviar (si dejas de leerlas argumentalmente no ocurre nada), y que por lo tanto no aportan demasiado, resultan deprimentes, autojustificativas y placenteras en su dolor. Da la impresión de que Marian las escribió como diario de autoayuda y luego las introdujo a calzador.
Es esta una novela, en suma, con autonomía propia, que quedará injustamente relegada a la estantería a la que hice alusión al principio. Gustará a los habituales de la Keyes pero también a quien no conozca nada de ella, a quien quiera sumergirse en los avatares de unas mujeres jóvenes que a pesar de no tener una vida fácil consiguen, como buenas irlandesas, arrancar más de una carcajada en su tragedia.
