Bio
Gijonesa del 83, colaboradora en La Nueva España, 20minutos y Les Noticies, poetisa y teatrera (Atodaprisa, Lata de Zinc), codirectora de la productora Señor Paraguas, fundadora del colectivo Ropa Tendida (con el que ganó en el 2006 el Premio Astragal por el montaje “El Desafío”); premiada, también ese año, con su primer poemario “Animales Interiores” (Trabe), ha participado en diversas antologías (“Hank Over”; “Qué nos han hecho”), pero sigue escribiendo poesía. Su última publicación es “Últimas cartas a Kansas”, premio Pablo García Baena 2007.
¿La veremos alguna vez en la prosa, o no saldrá de la poesía?
Me divierto muchísimo escribiendo narrativa y en algo más de un mes saldrá una antología de jóvenes narradores asturianos (La edad del óxido, Laria) en la que está incluido un relato con el que también me lo pasé muy bien. No sufro escribiendo –por lo visto, hay a quienes les pasa-, por eso me disperso por el género.
¿Considera que por ser una escritora tan joven pueda tener ciertos problemas a la hora de codearse con escritores ya consagrados o piensa que para ser escritor no importa la edad?
Creo que ahora es probablemente el momento en el que más fácil se acccede a ese “codearse” que, imagino, se refiere a la publicación o la participación en “saraos literarios”.
¿Por qué poesía? ¿Cómo lo decide uno? ¿O lo decide la poesía por el escritor?
Al final se trata de contar historias. Y cada una llega disfrazada con lo que quiere, se visten con un tono y a mí me toca describirlas. En mi caso va un poco así…
¿Alguna vez, alguien, le ha pedido que le explique uno de sus poemas? Si ha sido así ¿lo ha hecho? ¿Qué le ha respondido?
Es algo que sólo ocurre en las lecturas en institutos. Una de las mejores –claro, y a la vez más extrañas- experiencias fue en un instituto de Córdoba, durante la pasada edición de Cosmopoética. El porfesor había trabajado con los alumnos muchísimo y estos querían continuamente una traducción de cada metáfora. Entender qué era un pájaro enrealidad, o un gato, o de qué hablamos cuando mostramos una escena cotidiana. Sudas. Sobre todo porque sus interepretaciones pueden ir –y van, en ocasiones- más allá de lo que tenías planeado…
Documentándome sobre usted en Internet tengo que confesarle que me ha dejado impresionado, poesía, vídeo clips, moda, teatro, blogs,… Esta claro que la creatividad está presente en su vida, ¿cuál es su mayor ilusión/sueño/reto dentro de todos estos campos?
Mi mayor ilusión es poder vivir de lo que me gusta –que no deja de ser el sueño de todos- contando historias en el formato en que estas lleguen. Y eso es un reto.
He tenido ocasión de leer sus poesías y confieso que me han gustado pero ¿Se atrevería usted a escribir en prosa?
Muchas gracias (siempre me sonrojo con estas cosas: ventajas de las entrevistas electrónicas el que no se aprecie). Sí, cuando logre llevar a cabo un plan maestro que premita disponer de más tiempo me gustaría comenzar con un proyecto más largo. Y más serio, claro. Con el vértigo que da eso…
A la vez que la felicito por su trabajo literario, quiero aprovechar para preguntarle sobre otra de sus actividades. ¿Qué cree usted que se necesita en el mundo audiovisual para que Asturias llegue al nivel de comunidades como Madrid, o Cataluña, o incluso Galicia?
Supongo que se necesita una industria, que es algo de lo que carecemos. Creo que no voy a entender nunca el hecho de que existan tantos centros de formación en materia audiovisual (menos universitaria, que será siempre la eterna promesa y se quedará en eso) para que luego apenas existan puestos de trabajo. Ahora mismo existen sólo en Asturias más de trescientas productoras. El problema es que no hay una demanda de trabajo que pueda abastecer de un modo real a estas empresas. Al final, pasa lo de siempre –y no sólo en el campo del vídeo o el cine-, que no hay una apuesta por real por lo made in aquí. Las campañas grandes se contratan fuera.
Al ser la poesía una clara manifestación de los sentimientos, ¿prefiere expresarse en asturiano o en español?
Escribo en asturiano, aunque es algo que aún no he mostrado salvo en un par de ocasiones. Me expreso, según la situación, igual que hago en mi vida. Me parece lo más sencillo para no caer en algún tipo de esquizofrenia. Con todo, y aunque no niego que sea una manifestación de sentimientos, creo que todo ha de ir un poco ficcionalizado, reelaborado. Alejarse de lo que sea está bien, hace falta para llegar a los demás y no hacer una mera confesión.
Con la poesía es posible explotar más el lado sensorial de los signos, provocando efectos acústicos y hasta visuales adicionales. ¿Qué sonidos, que palabras le gustan más y cuáles detesta?
Me gustan mucho las palabras que uso a diario, y que oigo –los informativos no cuentan, y menos los retruécanos propios de la sección “deportes”-. No tengo palabras fetiche y tampoco desprecio, en principio, ninguna en concreto. Hasta las espantosas (“poetisa” me parece en sonoridad y concepto un horror) son útiles.
¿Tiene un tema preferido para escribir sobre él?
Existe una máxima bastante extendida y que, en cierto sentido comparto, de que al final uno siempre escribe el mismo poema una y otra vez. La única obsesión que intentamos plasmar como un “eterno retorno”. Quizás en esa búsqueda resida el tema.